La mayoría de los calentadores de agua vienen con un ánodo instalado de fábrica (generalmente de magnesio o aluminio) diseñado para corroerse primero y así proteger el tanque.
Saber cuándo está desgastado y cómo localizarlo, retirarlo y reemplazarlo por una opción mejorada como una varilla de ánodo eléctrica ayuda a mantener su sistema protegido.








